Connect with us

Entretenimiento

Niño se vuelve viral por llorar de frustración durante clases virtuales.

Publicado

on

Su madre le tomó la foto para crear consciencia sobre lo que sufren los estudiantes que no pueden volver al aula debido a la pandemia.

Estados Unidos a 26 de agosto del 2020.- El regreso a clases no ha sido para nada fácil, adaptarse a las clases en línea ha sido difícil para los estudiantes, docentes y padres de familia.

Una muestra de lo difícil que ha sido el regreso a clases es la fotografía de este niño que llora frente a la computadora con frustración ante las clases virtuales.

La fotografía la tomó su madre, Jana Coombs, quien subió la imagen a Facebook, a decir suyo, para crear consciencia sobre lo que sufren los chicos que no pueden volver al aula debido a la pandemia.

“Solo tomé la foto porque quería que la gente conociera la realidad. Y entonces él viene y nos abrazamos y yo estaba llorando junto con él”, dijo la mujer al medio local 11 Alive luego de que su imagen se viralizara.

El niño actualmente tiene 5 años de edad y acude al kínder en el condado de Coweta, en el sureño estado de Georgia, Estados Unidos, una entidad bastante golpeada por la pandemia.

Y es que tanto madres como padres han tenido que poner mucho de sí mismos en los países donde el regreso a clases ha sido virtual. Coombs describió el primer día de clases del nuevo ciclo como “un caos”, pues además de su hijo de cinco años, otros dos hijos suyos también se adaptaban a las clases a distancia, en el segundo y el cuarto grado de la enseñanza básica.

Luke Coombs, padre del menor que aparece en lágrimas frente al monitor, también declaró que deseaba que sus hijos regresaran a las aulas. En Estados Unidos algunos condados han optado por la enseñanza en línea, otros han abierto escuelas a pesar del enorme riesgo de que los estudiantes se contagien en los salones.

Con información de: Noticieros Televisa.

Entretenimiento

¿Por qué sentimos que el clima cambia justo cuando salimos de casa? La percepción humana frente al entorno

Publicado

on

Por

La atención selectiva influye en la sensación de que el clima empeora en los momentos menos oportunos

25 de enero de 2026.– La idea de que empieza a llover justo al salir de casa o que el calor se intensifica cuando se camina por la calle es una percepción frecuente. Sin embargo, especialistas señalan que este fenómeno está relacionado más con la atención humana que con cambios repentinos del clima.

Psicólogos explican que el cerebro presta mayor atención a las condiciones ambientales cuando estas afectan directamente la comodidad o los planes de una persona. Al estar bajo techo, el clima pasa desapercibido; una vez en el exterior, la incomodidad hace que la percepción se intensifique.

Este fenómeno se asocia al “sesgo de confirmación”, por el cual las personas recuerdan con mayor facilidad las ocasiones en las que el clima resultó molesto, reforzando la creencia de que siempre ocurre en el peor momento.

Aunque los cambios meteorológicos son graduales y medibles, la experiencia cotidiana demuestra que la percepción humana puede exagerar ciertos estímulos, moldeando la forma en que se vive el entorno día a día.

Continúe leyendo

Entretenimiento

¿Por qué recordamos mejor una canción que una lista de pendientes? El cerebro y el poder de la música

Publicado

on

Por

La neurociencia explica por qué las melodías se fijan con facilidad en la memoria cotidiana.

25 de enero de 2026.– Muchas personas pueden recordar con precisión la letra de una canción escuchada hace años, pero olvidan tareas simples del día a día. Este contraste ha sido estudiado por la neurociencia, que señala a la música como una de las herramientas más poderosas para activar la memoria humana.

Especialistas explican que las canciones estimulan múltiples áreas del cerebro al mismo tiempo: las encargadas del lenguaje, las emociones, el ritmo y la memoria. Esta activación simultánea crea redes neuronales más sólidas, lo que facilita la retención de la información asociada a la melodía.

Además, la música suele estar ligada a experiencias emocionales, como momentos felices o significativos, lo que refuerza el recuerdo. En contraste, las listas de pendientes carecen de estímulos emocionales y rítmicos, por lo que el cerebro tiende a descartarlas con mayor facilidad.

Por ello, la música no solo acompaña la vida cotidiana, sino que se convierte en un ancla de la memoria, capaz de evocar recuerdos con gran claridad incluso después de largos periodos de tiempo.

Continúe leyendo

Entretenimiento

¿Por qué el tiempo vuela cuando nos divertimos? La ciencia explica cómo el cerebro mide cada minuto

Publicado

on

Por

La neurociencia revela que emociones, expectativas, dopamina y memoria influyen en la percepción subjetiva del paso del tiempo.

25 de enero del 2026.– Aunque los relojes avanzan con precisión matemática, la forma en que los seres humanos perciben el paso del tiempo dista mucho de ser constante. La neurociencia ha demostrado que el cerebro no mide los minutos de manera uniforme, sino que los interpreta según las emociones, las expectativas, el nivel de atención y el contexto en el que se desarrollan las experiencias.

De acuerdo con especialistas en neurociencia, el organismo cuenta con un “reloj interno” que no siempre coincide con el tiempo objetivo. Michael Shadlen, neurocientífico del Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia, explica que el cerebro evalúa el tiempo en función de la probabilidad de que algo ocurra y de los llamados “horizontes” de anticipación, que pueden ir desde el final de una palabra hasta la conclusión de una actividad completa.

Cuando una persona está concentrada o disfruta de una experiencia, el cerebro anticipa horizontes amplios y conectados, lo que provoca la sensación de que el tiempo transcurre con mayor rapidez. En contraste, durante el aburrimiento o la espera, la mente se enfoca en horizontes inmediatos y fragmentados, generando la percepción de que los minutos se alargan.

Los estudios señalan que no existe una sola región cerebral encargada de esta función. Diversas áreas involucradas en el pensamiento consciente participan en la percepción temporal, junto con la velocidad a la que las neuronas se activan y forman redes. Investigaciones con animales han mostrado que, cuando estas redes se organizan con mayor rapidez, el paso del tiempo se percibe como más acelerado.

La química cerebral también desempeña un papel clave. Neuronas productoras de dopamina, neurotransmisor asociado al sistema de recompensa, influyen directamente en la percepción temporal. Cuando estas células están más activas —como ocurre durante actividades placenteras— el cerebro interpreta que ha transcurrido menos tiempo. En situaciones poco estimulantes, la baja liberación de dopamina genera la sensación contraria.

En escenarios de peligro extremo, muchas personas reportan que el tiempo parece desacelerarse. Este fenómeno ha sido estudiado por el neurocientífico David Eagleman, quien concluyó que, aunque el tiempo no se detiene ni se ralentiza objetivamente, el cerebro genera recuerdos más densos y detallados durante episodios de estrés agudo. Al recordarlos, la experiencia parece haber durado más de lo que realmente fue, efecto asociado a la liberación de adrenalina y al aumento de la atención y la percepción visual.

La edad también modifica la forma en que se experimenta el tiempo. A medida que se acumulan rutinas y disminuye la novedad, el cerebro registra menos recuerdos nuevos, lo que provoca que los años parezcan pasar más rápido. Especialistas señalan que incorporar experiencias distintas, aprendizajes y cambios en la vida cotidiana puede “ralentizar” esta percepción al estimular la creación de nuevas memorias.

Finalmente, prácticas como el mindfulness y la meditación han mostrado efectos en la vivencia del tiempo. Estudios publicados en revistas científicas indican que la atención plena favorece una percepción más estable y densa del presente. En contraste, el uso excesivo de tecnología y el multitasking digital fragmentan la atención y la memoria, generando la sensación de que el tiempo se escurre con mayor rapidez.

Así, la ciencia concluye que el tiempo no solo se mide en segundos, sino también en emociones, recuerdos y atención, recordando que la manera en que se vive cada momento depende, en gran parte, de cómo el cerebro decide contarlo.

Continúe leyendo

Trending

Copyright © 2019 EnfocaTv.com